Cuando se aborda el tema del carbono en relación con los edificios, la conversación suele centrarse en el consumo energético diario. Sin embargo, existe otro componente menos visible: el carbono incorporado, que corresponde a las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a los materiales y procesos de construcción, tanto en la instalación inicial como en las obras de reforma. Este incluye elementos como losas de hormigón, acero, particiones, aislamientos, revestimientos de suelos, entreplantas o estanterías. A diferencia de la energía operativa, el carbono incorporado está vinculado al diseño, el acondicionamiento y los ciclos de sustitución de materiales a lo largo de la vida útil del edificio y del espacio.

¿Por qué se está convirtiendo en un problema empresarial?

En los espacios logísticos y de última milla, el uso de materiales de construcción pesados puede hacer que el carbono incorporado represente una parte significativa del impacto ambiental durante todo el ciclo de vida del inmueble, especialmente cuando las naves se someten a varios procesos de reacondicionamiento. Con la creciente exigencia de criterios de sostenibilidad en las cadenas de suministro, tanto clientes como inversores han dejado de centrarse únicamente en el consumo eléctrico operativo y comienzan a prestar atención a la huella de carbono del propio espacio. Comprender mejor qué es el carbono incorporado puede ser clave para afrontar estos retos.

  • Plazos y costes: La elección adecuada de materiales puede agilizar la ejecución y reducir el coste total de instalación, por ejemplo, mediante el uso de estructuras más ligeras o sistemas modulares.
  • Expectativas de clientes y marcas: Hoy, muchas cadenas de suministro evalúan las instalaciones por su huella de carbono, no solo por el consumo energético. Contar con espacios de bajas emisiones le puede ayudar a atraer nuevos clientes y fidelizar los existentes.
  • Cumplimiento normativo y presentación de informes: El carbono incorporado gana protagonismo en los marcos regulatorios y de mercado, como certificaciones y solicitudes de ofertas. Poder demostrar sus decisiones resulta clave desde el punto de vista comercial.

¿Cómo lo aplica Mileway en su estrategia?

El principal objetivo de Mileway en sostenibilidad es ofrecer espacios logísticos de última milla resilientes y con baja huella de carbono, optimizar la eficiencia operativa mediante soluciones como iluminación LED, paneles fotovoltaicos y sistemas avanzados de gestión de datos, y promover especificaciones técnicas y opciones de renovación más inteligentes que eviten emisiones innecesarias durante el ciclo de vida del activo. Integramos una visión de ciclo de vida completo en proyectos de construcción y reformas de gran envergadura, así como compartimos recomendaciones prácticas con los inquilinos para que puedan realizar sus obras de acondicionamiento de forma más sostenible, sin retrasar sus proyectos.

¿Dónde se detecta el carbono incorporado en su nave?

Los principales focos suelen ser los elementos visibles y tangibles dentro del espacio. Dado que gran parte del impacto ambiental se concentra en el proceso de instalación, las decisiones que tome sobre las especificaciones técnicas de materiales y sistemas pueden marcar una diferencia significativa.

  • Obras estructurales y de acabado: particiones, revestimientos de suelos, modificaciones en instalaciones mecánicas y eléctricas, casetas multiservicio, etc.
  • Estructuras pesadas prearmadas: entreplantas, estanterías, muelles de carga, salas de baterías, estaciones de recarga, etc.
  • Ciclos de sustitución: reemplazo de puertas, techos, fachadas y sistemas HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado).
  • Cambios en el emplazamiento: zonas ajardinadas, áreas asfaltadas, pavimentación de aparcamientos, etc.

(Nos referimos únicamente al edificio y al espacio operativo, no a otras emisiones de la cadena de suministro no relacionadas).

¿Qué puede hacerse en la práctica (sin complicarse demasiado)?

  • Reutilice antes de reemplazar: Siempre que sea posible, conserve particiones, estanterías y puertas existentes que se ajusten a sus necesidades. Priorice la reparación frente al desecho.
  • Solicite DAP: Pida declaraciones ambientales de producto y compare los kgCO₂e por unidad en materiales como hormigón, acero, aislamientos y revestimientos.
  • Seleccione el tamaño adecuado y opte por sistemas modulares: Evite instalaciones con especificaciones de carga superiores a las necesarias. Opte por entreplantas o casetas desmontables que puedan trasladarse o reutilizarse más adelante.
  • Diseñe pensando en el desmontaje: Atornille en lugar de pegar, utilice sistemas de fijación estándar y separe materiales para facilitar su reutilización al final de su vida útil.
  • Optimice la logística: Contrate proveedores regionales y agrupe entregas para reducir las emisiones derivadas del transporte.
  • Planifique el mantenimiento de forma inteligente: Elija revestimientos duraderos y componentes reparables para disminuir los ciclos de sustitución y las emisiones asociadas.